Cómo están cambiando los tiempos…
Hace unos años, celebrábamos nuestro cumpleaños y recibíamos las felicitaciones de nuestros seres más queridos, en un ámbito privado.
Hoy en día, Facebook, Linkedin, Whatsapp, etc… infinidad de felicitaciones, recibidas de colegas de profesión, compañeros e incluso amigos.
Por otro lado, llamadas telefónicas de las personas más cercanas y reuniones familiares con los tuyos de siempre, aquéllos a los que no les importa coger un vuelo para mantener la tradición.
En definitiva, una nueva celebración, manteniendo las costumbres y orgulloso de estar rodeado de tanto amor.
Alguien me escribía hoy por Whatsapp «Cumplir es bonito, si tienes a quién contárselo»
Esta felicitación me ha llegado al alma.
Tal vez no acierto a entender los motivos reales que inducen a escribir de esta manera tan bonita.
Escribo «bonita» porque, como es de costumbre en mí, me voy al lado positivo y las sensaciones son maravillosas…
Me produce una tremenda satisfacción tener en mi mente tantos recuerdos de momentos felices, junto a aquellas personas a las que hoy se lo podré contar.
Gracias infinitas por estar siempre a mi lado, incluso cuando parece que algunas situaciones se complican y os preocupáis por mi.
Soy consciente de que en esos momentos, yo os respondo con total naturalidad que estoy bien. Sin embargo vuestras caras muestran signos de incredulidad y cierta preocupación.
Pues bien, no hay más secreto que vosotr@s, mi increíble y maravillosa familia que me haceís vivir tantos momentos de felicidad, que solo le puedo pedir a la vida que siempre estemos juntos para poder contárnoslo todo.
Y como bien sabéis Montse, Paula Y Marc, permitidme dar las gracias también a todas las personas de las que estoy rodeado día tras día, porque es un secreto a voces, que con ell@s también he aprendido a disfrutar de los valores de la vida.
… y finalmente gracias a tod@s los que habéis dedicado unos minutos para felicitarme a través de las rede sociales.
Feliz vida a tod@s y que siempre tengáis a quién contárselo!!!
Deja tu comentario