De nuevo nos encontramos ante la despedida de un año, que no ha estado exento de nuevos retos.

No soy capaz de entender ciertos acontecimientos sociales que, desde una buena gestión de profesionales de la política deberían evitarse, en la búsqueda de la unión de las personas.

Porque las personas queremos estar unidas, ya que no se entiende la vida de otra manera. Con nuestras diferencias y con nuestras formas diferentes de pensar, pero siempre desde el respeto.

De otra manera, que imagen le estamos dando a nuestros jóvenes, qué valores les estamos inculcando. Por favor, hagamos todos una reflexión y tratemos de visualizar el futuro si seguimos «forzando» la división entre las personas.

Este pequeño «desliz» obedece a esa pena interior e impotencia que sientes cuando ves que, como sociedad, no vamos por el camino correcto…

En fin, «zapatero a tus zapatos»…

Pues sí, estamos ya a punto de despedir el año 2018, queriendo recibir el 2019 desde la ilusión de que algunas cosas se mantendrán y otras cambiarán.

Antes de entrar en materia, quiero pedir disculpas por todos los errores que he cometido a lo largo de este último año. Porque seguro que no han sido pocos, alguno de ellos identificado y anotado, para no tropezar de nuevo. Seguro que otros han pasado desapercibidos y reitero mis disculpas, por si he perjudicado a alguien, en ningún momento fue la intención.

Por lo que a mí respecta, apuesto por fortalecer aquello que mi segunda familia ha creado desde la humildad, el sacrificio y la resiliencia.

Hoy todos los miembros de la familia están muy bien valorados por nuestro entorno más inmediato, ese entorno que tomó sus decisiones durante los últimos nueve años, que critican lo que hoy somos, pero que a la vez quieren jugar nuestra misma liga.

Siempre dije y no cambiaré de opinión jamás, que durante estos últimos años, no he hecho más que aprender de profesionales, que hoy se han convertido en verdaderos líderes.

Especialmente, este último año, he sido testigo de que la unión, de verdad, hace la fuerza.

Es un tremendo orgullo comprobar la evolución de tantas y tantas personas, que hoy se han convertido en educadores de las personas que se unen a nuestro proyecto.

La diversidad de opinión, que tantos conflictos suele generar en la vida, hace que nuestra familia crezca y evolucione hasta límites que hoy son sueños convertidos en realidad.

Repasando algunas que otras conversaciones y no pocos mensajes escritos, me quedo con una nueva lección, que no es otra, que constantemente estáis buscando VALOR.

Desde una reflexión serena, veo en cada uno de vosotros, la firme voluntad de hacer una propuesta de valor al mercado que no tenga comparación alguna.

Y es ahí donde nace ese nuevo reto 2019, nuestra CALIDAD del SERVICIO se va a convertir en el elemento que diferencie nuestra propuesta.

Hemos hecho los deberes más difíciles, ya que hemos alineado correctamente capacidad y ejecución, por lo tanto, ahora solo nos queda hacer lo que sabéis hacer.

Porque el 2019, no nos va a sorprender con nuevos deberes. Ahora es el momento de despegar y sois vosotros, los que formáis parte de esta familia, los que vais a convertir en realidad aquello por lo que tanto habéis trabajado!!!

Por último, GRACIAS Montse, Paula, y Marc porque gracias a vuestro apoyo, SEGUIREMOS!!!

FELIZ 2019!!!